¿Qué es la salud financiera y cómo cuidar de ella?

Conoce de qué se trata la salud financiera y cómo cuidar de ella teniendo tranquilidad en tus finanzas y mejorar tu calidad de vida.
Al igual que las personas, tus finanzas también tienen su salud y está influida por tus hábitos financieros. Si te alimentas bien y haces ejercicio, con toda seguridad estarás más sano. Del mismo modo, si tu manejo del dinero hace que ahorres a final de mes, tu economía estará más sana.
Tener buena salud financiera es tener el dinero suficiente para cubrir tus gastos y tener suficientes ahorros para afrontar cualquier imprevisto en el futuro.
Así, para alcanzar una buena salud financiera no es necesario ser rico, simplemente tener lo suficiente para vivir con la tranquilidad y la seguridad que te da tener un fondo de emergencia para afrontar cualquier imprevisto.
Para lograrlo ten en cuenta estos elementos:
Gasta menos de lo que ganas. Esto es clave para que puedas tener control sobre tus ingresos y puedas destinar parte de ellos al ahorro.
Tener un nivel de deudas que puedas manejar. Controla todos los meses tus préstamos, gastos en la tarjeta de crédito y otras deudas que tengas, para que las puedas controlar y estén en un nivel manejable.
Tener ahorros suficientes ante situaciones imprevistas. Como ya hablamos, es clave que armes un fondo de emergencia para estar preparado ante cualquier eventualidad.
Ahorros para planificar a largo plazo. Para organizar tus ahorros puedes usar la regla del 50/20/30. Esta regla trata de destinar el 50% de tus ingresos a los gastos fijos (alquiler, servicios, comida, expensas, entre otros), el 20% a tus ahorros y el 30% a gastos personales (ropa, entretenimiento, ocio). Si de este último porcentaje te sobra a fin de mes, agrégalo al 20%.
Planifica los gastos para el futuro: no se trata solo de ahorrar, sino de saber a qué vas a destinar ese dinero. Tener una meta hace que guardar tu dinero sea más fácil, ya que puedes visualizar un objetivo claro de uso.
Cuidar este aspecto de tu economía es una forma de alcanzar la libertad financiera, es decir, tener los ahorros suficientes para poder afrontar cualquier gasto imprevisto durante un tiempo determinado.
Al igual que la salud física, cuidar tu salud financiera es fundamental para tener una vida tranquila y que te puedas dedicar a lo que te hace más feliz. Cuidarla en el presente no sólo te va a aliviar el estrés, sino que también va a sentar bases para que tengas un futuro estable, basado en el conocimiento y en el empoderamiento económico.